Sara Retali nació en 1996 en Rumanía, en una familia modesta de la región de Transilvania. Desde pequeña mostró un carácter inquieto y una gran curiosidad por el mundo del espectáculo. Según ha contado en entrevistas, su infancia transcurrió en un entorno rural, rodeada de naturaleza, pero con limitaciones económicas que la impulsaron a buscar oportunidades fuera de su país. A los 18 años decidió mudarse sola a España, donde comenzó a trabajar en empleos temporales para sostenerse mientras intentaba abrirse paso en el modelaje. Durante esos primeros meses en Barcelona, compaginó trabajos de camarera y dependienta con pequeños casting para marcas locales.
Su entrada en la industria del entretenimiento para adultos no fue planeada. Mientras trabajaba como modelo de fotografía erótica, un representante de una productora española la contactó para proponerle una prueba frente a las cámaras. Sara relata que sintió dudas al principio, pero al ver la profesionalidad del equipo y las condiciones de trabajo decidió aceptar. Su primera escena se grabó en 2016, en un estudio de Madrid, bajo el sello de una compañía especializada en contenido para adultos. A partir de ese momento, su carrera despegó rápidamente gracias a su naturalidad frente a la cámara y su capacidad para conectar con el público.
En los años siguientes, Sara Retali colaboró con estudios europeos y estadounidenses, participando en producciones que abarcan desde escenas de pareja hasta proyectos de temática lésbica y BDSM. En 2018 recibió una nominación a los premios internacionales del sector por su actuación en una serie de alto presupuesto. También ha trabajado como modelo para revistas especializadas y ha sido invitada a convenciones de la industria en Barcelona, París y Las Vegas. A lo largo de su carrera, ha destacado por su ética profesional y por mantener una relación transparente con su audiencia a través de redes sociales, donde comparte anécdotas de su vida cotidiana y reflexiones sobre los desafíos de la profesión.
Fuera de las cámaras, Sara es una persona reservada que valora su privacidad. Ha declarado que mantiene una relación sentimental con una persona ajena al medio, y que disfruta de actividades simples como cocinar, hacer senderismo y viajar. En varias ocasiones ha señalado que considera esta profesión como un trabajo temporal que le ha permitido independencia financiera y la oportunidad de conocer otras culturas. También ha participado en charlas sobre los derechos de los trabajadores sexuales y la desestigmatización del contenido para adultos, siempre desde un enfoque pragmático y sin idealizar la industria.
En la actualidad, Sara Retali ha reducido su ritmo de rodaje para centrarse en proyectos digitales propios, como la producción de contenido exclusivo a través de plataformas de suscripción. Además, ha comenzado a formarse en diseño gráfico y marketing digital con la intención de diversificar sus ingresos. En sus declaraciones más recientes, afirma sentirse satisfecha con el camino recorrido y abierta a nuevas oportunidades que le permitan seguir creciendo, tanto a nivel personal como profesional, sin depender exclusivamente de la industria del cine para adultos.